El mercado laboral argentino atraviesa una severa contracción en 2026, caracterizada por el deterioro del empleo formal registrado y una pérdida acentuada del poder adquisitivo. Así lo determinó un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA), elaborado sobre registros oficiales entre noviembre de 2023 y mediados de este año, el cual evidencia una drástica reducción en las plantillas privadas y una reducción en los ingresos reales frente al impacto recesivo e inflacionario.

El diagnóstico, formulado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, evalúa la evolución del sector combinando registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL). De acuerdo con la investigación, coordinada por Roxana Maurizio y Luis Beccaria, el sector privado experimentó una “pérdida de 241.000 puestos de trabajo asalariados formales del sector privado”, en comparación con noviembre de 2023, lo que representa una baja del 3,8%. En forma paralela, el documento advirtió que “el salario mínimo continúa perdiendo capacidad adquisitiva”, acumulando un retroceso real del 40,5% en el mismo período.

"Extrema fragilidad": la industria argentina lidera la caída del empleo y se acelera el cierre de empresas

Al analizar el comportamiento más reciente del mercado laboral, las cifras de mayo de 2026 reflejaron una nueva caída en el empleo asalariado privado con la supresión de 9.100 puestos (-0,1%). Si bien la retracción resultó algo más moderada que las 12.000 bajas registradas en abril, el trabajo remarca que se trata del “duodécimo mes consecutivo de retrocesos”, en una racha negativa iniciada en junio de 2025.

Tras este ajuste, el total de asalariados registrados en empresas privadas ascendió a 6,13 millones. El informe precisa que este volumen de trabajadores “resulta similar al de julio de 2016” y se ubica 4,3% por debajo del máximo de la serie (agosto de 2023), configurando lo que los expertos definen como la “década perdida” del empleo formal. En la comparación interanual frente a mayo de 2025, el saldo negativo alcanza los 135.000 puestos recortados (-2,2%).

Precarización laboral: perder un empleo formal y pasar al cuentapropismo implica ganar hasta 28% menos

¿Cuáles fueron los sectores que perdieron más puestos de trabajo en Argentina?

La descomposición por ramas de actividad evidencia que la Industria y el Comercio “siguen liderando la pérdida de empleo”, fenómeno que el estudio ubica desde septiembre de 2025. En el sector industrial, la contracción se extiende desde septiembre de 2023, habiendo registrado variaciones negativas en 30 de los últimos 33 meses, con una pérdida acumulada cercana a los 90.000 puestos. Por su parte, el comercio quebró en junio de 2025 el proceso de recuperación que mantenía desde mediados de 2024, encadenando desde entonces doce meses ininterrumpidos de baja.

Empleo: el sector privado prevé una desocupación de hasta 7,7% y las empresas mantienen congeladas las contrataciones

El rubro de la Construcción profundizó su caída en mayo con un descenso del 0,5%, la baja mensual más pronunciada desde marzo de 2025. Con este resultado, el nivel de ocupación se ubica “entre los más bajos de la serie iniciada en enero de 2009”, superando únicamente los pisos de la pandemia y del período contractivo 2024-2025. En contraposición, la Minería mostró un repunte del 0,3% en mayo tras caer en abril, aunque su balance interanual sostiene un saldo negativo del 3,9%.

En relación con el tamaño de los establecimientos, los datos de junio muestran que las micro y pequeñas empresas contrajeron su dotación 0,4%, las grandes firmas cayeron 0,1% y las medianas registraron un ligero incremento del 0,1%. No obstante, en la comparación interanual las tres franjas presentaron mermas: 1,9% en pequeñas, 1,5% en grandes y 0,6% en medianas.

A cuatro de cada 10 tucumanos el salario les alcanza cada vez menos

En lo respectivo a otros segmentos del sector registrado, la administración pública contabilizó 3,4 millones de puestos en mayo (-2,3% respecto a noviembre de 2023), mientras que el personal en casas particulares totalizó 448.000 trabajadoras, registro equiparable al de marzo de 2016 y un 10,4% inferior al techo histórico de octubre de 2019.

La destrucción del poder adquisitivo de los trabajadores argentinos

El informe de la UBA dedica un apartado central al poder de compra. El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) anotó en julio un repliegue del 0,8%, prolongando la trayectoria decreciente iniciada con los desplomes de diciembre de 2023 (-15%) y enero de 2024 (-17%). Esta dinámica “lleva a que el salario mínimo en términos reales de julio de 2026 se ubique en un valor inferior al de 2001, antes del colapso de la convertibilidad”. Comparado con el máximo histórico de septiembre de 2011, la erosión alcanza el 67%, reduciendo el ingreso mínimo a solo un tercio de aquel valor.

En el sector privado, la remuneración promedio del SIPA mostró fluctuaciones: bajó 2,9% en marzo, repuntó 0,2% en abril y volvió a caer 1,6% en mayo. Las proyecciones de junio anticipan un recorte adicional del 0,9%, lo que ubicaría al salario promedio ($2.156.890 nominales) un 2,9% por debajo de noviembre de 2023. Asimismo, el sector público acumula un quebranto salarial real del 16,5% frente a noviembre de 2023 y del 40% respecto a su pico de hace diez años.

Mercado laboral en deterioro: el empleo formal cae y el salario mínimo pierde fuerte poder adquisitivo

Finalmente, el documento analiza la dinámica laboral en materia de rotación: en junio, las tasas de entrada y salida tocaron pisos inéditos desde mediados de 2024, prevaleciendo las salidas sobre las incorporaciones. Aunque las renuncias voluntarias se mantienen como el principal motivo de desvinculación, retrocedieron nueve puntos porcentuales en forma interanual, cediendo espacio al despido sin causa, que creció cuatro puntos en el mismo período.